viernes, 20 de febrero de 2009

Conclusiones

    -El abuso hacia los animales puede indicar la existencia de un problema profundo: los ninos que abusan de los animales pueden vivir en situaciones de abuso y pueden estar graduándose en la violencia hacia las personas.

    -La crueldad hacia los animales puede ser el único signo visible de una familia donde existe abuso: mientras el abuso hacia los ninos y las mujeres suele ocurrir en privado, el abuso hacia los animales suele cometerse de forma abierta.

    -Los testigos o víctimas de la violencia hacia los animales y las personas suelen hablar más fácilmente sobre el abuso hacia los animales: ésto comienza un diálogo con las autoridades que puede conducir a descubrir al responsable de la violencia a las personas.

    -La violencia es violencia: una persona que abusa de los animales no tiene empatía hacia otros seres vivos y tiene el riesgo de generar violencia hacia las personas.

    -El sistema judicial que sufre una sobrecarga de trabajo no considera la crueldad animal como una prioridad frente a los casos de asesinato, violación, maltratos y otros crímenes violentos: el tratamiento eficaz de la crueldad hacia los animales por la policía, fiscales y jueces puede representar la diferencia entre controlar la violencia o dejar que siga creciendo.

    -El procesamiento no es suficiente: el tratamiento y monitorización también son cruciales para romper el ciclo de la violencia. Los programas de apoyo psicológico pueden ayudar a reconocer y/o mejorar otras formas de violencia. Los programas innovadores que utilizan la interacción con los animales pueden ofrecer tratamiento a delincuentes juveniles de manera que aprendan a generar empatía, confianza y habilidad para comunicarse de forma no violenta.

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